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COVID-19 not death sentence, God’s report was life



Conexión San Angelo newsroom, Jim Sánchez




SAN ANGELO – On Friday, July 16, 2021 after a week of being at Youth Camp 2021, I made an appointment at Shannon Clinic Urgent Care because I felt so horrible.

Upon describing the symptoms to the nurse -- slight fever, cough and sleeping hard for days -- she said. “Mr. Sanchez, we are going to test you for COVID.”

My response was “What?” My psychological, and emotional support system flatlined right then. “Your COVID-19 test result is positive: this means you have the COVID-19 virus,” my test results read. I thought I was going to die.

After Dr. Faught from Shannon told me that I had a fighting chance of making it, I didn’t exactly hang on to her words like someone had thrown me a lifejacket.

You see, I heard and saw friends of mine die, so I believed I would too. After the nurse called in my meds, I immediately called two people: my pastor Brady Selby, and my sister Nora.

What I learned from going “through my shadow of death experience” is my story.

● Brad prayed for me, and said he had many people he personally knew that would put me on their prayer list.

● I didn’t do one thing to fight this in the early diagnosis because I was just too tired to think about anything, much less pray for myself. The footprints in the Sand poem said it best. “... when you see one set of footprints, it was then that I was carrying you.”

● Also, one more thing. The nurse, Cynthia who gave me the inclusion injection, its purpose from what I best understood was to strengthen me against any possible damage. She said everyone who had received both vaccinations, and the inclusion, not one of them had died.

● Before she told me that, I was worshipping and praising the Lord. After that definitive word of encouragement, I drew the line in the sand and said aloud. “COVID-19 you have no covenant rights to my spirit, soul, and body. In Jesus name, I shall not die but live to declare the works of the Lord!”

● My mom, Ermelinda Camarillo Sanchez, the woman of God, a pastor and the minister of the gospel once said. “You have to decide whether you are going to believe the report of the Lord. Or accept someone’s report.”

● I conclude with what the Lord spoke to me. “Now you know personally, not second-hand testimony but you know that you know, I am the author and finisher of your faith — you believed MY word and put your life in my hands to deliver you.”

I was released by Shannon South with a release form on Thursday, July 29, 2021. Thank you to those who prayed for me, to MY Jesus and the medical staff at Shannon Urgent Care South.





COVID no es sentencia de muerte, el informe de Dios es vida


Sala de redacción Conexión San Ángelo, Jim Sánchez


SAN ANGELO - El viernes 16 de julio de 2021, después de una semana de estar en el Campamento Juvenil 2021, hice una cita en el Centro de Atención de Urgencias de la Clínica Shannon porque me sentía muy mal.

Al describir los síntomas a la enfermera: fiebre leve, tos y dormir mucho durante días, dijo. "Señor Sánchez, vamos a hacerle una prueba de COVID”.

Mi respuesta fue “¿Qué?” Mi sistema de apoyo psicológico y emocional se desinfló en ese momento. “El resultado de su prueba COVID-19 es positivo: esto significa que tiene el virus COVID-19”, era el resultado de mi prueba. Pensé que iba a morir.

Después de que la Dra. Faught, de Shannon, me dijera que tenía muchas posibilidades de lograrlo, me aferré a sus palabras exactamente como si alguien me hubiera arrojado un chaleco salvavidas.

Verán, yo escuché y vi morir a amigos míos, así que creí que yo también moriría. Después de que la enfermera me dio mis medicamentos, inmediatamente llamé a dos personas: mi pastor Brady Selby y mi hermana Nora.

Lo que aprendí de pasar “por la experiencia de la sombra de la muerte” es mi historia.

● Brad oró por mí y dijo que había muchas personas que conocía personalmente que me incluirían en su lista de oración.

● No hice nada para combatir este diagnóstico temprano porque estaba demasiado cansado para pensar en algo, y mucho menos orar por mí mismo. El poema Huellas en la Arena lo define mejor “... cuando ves un par de huellas, fue entonces cuando te estaba cargando”.

● Además, la enfermera, Cynthia, quien me dio la inyección de inclusión con el propósito de fortalecerme contra cualquier posible daño, dijo que de todos los pacientes que habían recibido ambas vacunas y la inclusión, ninguno había muerto.

● Antes de que ella me dijera eso, estaba adorando y alabando al Señor. Después de esas palabras de aliento, tracé una línea en la arena y dije en voz alta. “COVID-19, no tienes derechos sobre mi espíritu, alma y cuerpo. En el nombre de Jesús, no moriré, sino que viviré para declarar las obras del Señor”.

● Mi mamá, Ermelinda Camarillo Sánchez, mujer de Dios, una pastora y ministra del evangelio dijo una vez “Tienes que decidir si vas a creer en el informe del Señor o aceptar el informe de alguien”.

● Concluyo con lo que el Señor me habló. “Ahora conoces personalmente, no el testimonio de segunda mano, sino sabes que tú sabes, yo soy el autor y consumador de tu fé; creíste en MI palabra y pusiste tu vida en mis manos para librarte”.

Shannon South me dio de alta el jueves 29 de julio de 2021. Gracias a quienes oraron por mí, a MI Jesús y al personal médico de Shannon Urgent Care South.

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